¡Ponte los aretes!

A los 18 años, la primera vez que me enamoré, antes de viajar a otra ciudad le pedí puerilmente a mi amado que me esperara casto y sin pecado, y como símbolo de su promesa me dijo que le dejará algo, un objeto que extendiera mi existencia en la ausencia, le dejé mis aretes, fue mi objeto más preciado. Al entregárselo, le daba mi niñez, la ilusión de que lo cuidará con el orgullo que yo los usaba. Cada arete a significado algo importante en mi vida y quiero compartirlo con ustedes.

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar